sábado, 17 de noviembre de 2012

CAZA


Prefiero creer y pensar que  todo será eterno, prefiero cerrar los ojos y confiar que tu mano seguirá agarrada de la mía y que este idilio en el cual me quede, seguirá ahí mañana, que no abra argumentos para dejarlo, solo la ira de no tener jamás, a ti… solo a ti, como tanto te prometí…


Siento esta sensación dentro de mí, este vacío que me carcome y no me deja pensar, no me deja sentir la falta de ti, el duelo de saberte ajena, de entrar en conciencia y saber que mi camino se abre del tuyo, que por más que escucho tu voz, y siento tu amor, también siento el adiós, ese mudo final que está ahí, esperando cual ave de rapiña por mi soledad, de esas que ganan todo sin pelear nada, así me tendrás…

Recojo de ti, lo poco que queda, cada pedazo de historia lo estiro para que se haga eterno, le agrego detalles que no estaban, en el afán que te sea imposible negarlo, que en ese ejercicio algo te fascine, algo te sea suficiente hasta el punto de renunciar a tu vida, porque a mi lado recién la tendrás, engañarte con mi luz y cegar tus ojos, para que me mires siempre y puedas ver los mismo que te atrajo a mí, que te sedujo de mi…

Quiero dejar de pensar si es necesario, si solo así las ideas descansaran en paz, quiero amanecer con el sol en mi cara, y sin mirar atrás sentir que todo es nuevo, que nada queda ya, de tu pasado en mi pasado, que solo ese amargo sabor que me dejo tu paso por mí, aparece a veces, pero cada vez de manera mas imperceptible, que el agua como mi vida se sienta tan fresca que me haga querer salir de nuevo y fluir sin que ese camino llegue a ti…o pase por ti…



Mi vida, que fue hace algún tiempo mía, dejo huella en tu piel, pero de nada sirvió, no me di cuenta que toda esas marcas que en algún momento me atraían, eran quien sabe, otros como yo que murieron en mi intento; que ese espejismo de tu amor, solo era un libreto que siempre funciono, que tu experiencia se comió a la mía, y que es verdad que el cazador muere cazado, el punto es que no quería un trofeo, te quería para mí, pero no discerní lo diferente que eras, pero para lo que yo quería, porque en el fondo siento que eras muy parecida a mí, y como yo, siempre escaparas al final, siempre… 



No hay comentarios: