martes, 11 de noviembre de 2014

TALLER DE LA FELICIDAD?


Hace un tiempo recibo un taller sobre la felicidad,  desde este tiempo me he puesto a pensar si todos los métodos, trucos, ritos, o ejercicios que nos dan para entender que nuestra vida no es tan mala, valen al fin, si la realidad puede ser engañada, y solo ser apreciada en lo que nos conviene, en lo que nos hace priorizar, solo lo que nos da dicha, o quien sabe: solo olvido…





Siento que he reído mil veces mucho más de lo que he llorado, pero siento que cada lagrima dejo huellas en mí, que no he podido borrar, una, mi padre, como olvidarlo, gano mucho (tranquilidad al menos),  bloqueándolo, pero no lo elimino o lo pongo a un lado para avanzar…




Mi hijo lleno mil espacios vacíos, entre la responsabilidad y la tonta idea de pensar que mi padre pudiera reencarnar en él, o una mejor versión mía,  y así se pasan los días, y sé que tengo que aprender cosas nuevas, o reencontrar viejos caminos, que en algún momento me ayudaron a aligerar mi paso; se que mi nueva familia enriquece mi vida, ahora se que ya no estoy solo,  y la mano que sujeto, en el fondo me sujeta  a mí, y doy gracias por eso…lo vale todo.





Pienso mucho en mí, porque sé que arrastrare al que está a mi lado, adonde quiera llegar, a pesar que no sea un destino, solo una forma de vida, tendré que acostumbrarme a disfrutar el camino, donde en el día a día encuentre eso que me llena, que da vida, pero de la buena, quiero ser más simple para que me sea simple dar más amor, calor, eso que tanto necesito...


…